lunes, 7 de septiembre de 2015

En el meridiano temporal

"El día puede ser tan largo y variado dependiendo de tí."

Hoy empezamos tan temprano que apenas nos creíamos que nos teníamos que levantar a las 0445 para una recogida en el hotel de Bilbao a las 0535.

Fuimos bajando la tripulación medio zumbados por esa hora.

Uno a uno nos fuimos agrupando en el restaurante del desayuno especialmente preparado para "la tripulación de Iberia" durante cada día del año.

Un amable camarero que nos acompaña en mitad de esa noche alejada del día.

Es tan temprano que sólo hay en H24 una reposición de un programa sobre el gobierno ruso.

La furgoneta nos llevó por esas calles dormidas de Bilbao.

Al llegar al aeropuerto coincidimos con una tripulación de KLM que nos venia pisando los talones.

Pasar el control de seguridad y ... al avión.

Momento de repasar los datos del plan de vuelo, por segunda vez, porque ya pude repasarlo en el que me envió la compañía a mi mail corporativo.

Todo parecía tranquilo en la ruta.

Tan sólo una formación. Al sur este del aeropuerto de Barajas, pero el despachador del vuelo nos avisaba que se ponía más combustible por posibles demoras por las tormentas.
Una revisión exterior antes de embarcar para detectar posibles anomalías y listos.
A medida que se acercaba la hora de embarque y de la hora de apertura del aeropuerto, la radio empezó a irse llenando de peticiones de puestas en marcha y de arribadas.

Salía el KLM, el SN Brussels, el TAP, el Lufhansa, Vueling, Air Nostrum...

Unos pasajeros rezagados no nos permitieron salir antes hora y dejar nuestro parking a un A320 de Vueling que llegaba antes de hora,

Y es que ya no había ningún parking disponible.

Todos fuimos abandonando nuestras posiciones de aparcamiento  con la ayuda de los tractores.

El rodaje fue bastante lento por la acumulación de tráficos.
En mitad de aquella noche fuimos autorizados a rodar al punto de espera de la pista 12.

Un rodaje de apenas 12 minutos se alargaba a los 20.

Un tiempo clave para los siguientes vuelos.

Un despegue tranquilo por la pista 12 de Bilbao con aquel amanecer que se estaba preparando.


Después del despegue un último vistazo a la ciudad de Bilbao 
Y rumbo a Madrid.

Allí nos esperaban unas zonas con tormentas aisladas.

La mejor solución era pasar por debajo .

Nos cayó un poco de agua antes de iniciar la aproximación final,
Aterrizaje sin novedad y a preparar el siguiente vuelo con destino París.

Fue todo muy tranquilo en el vuelo.

Aunque una aproximación muy larga para evitar vectores de desvíos ,

La pista 26 para aterrizar con París a la derecha.

En París nos encontramos con un aeropuerto saturado en las comunicaciones provocando una demora de 10 minutos en la plataforma.

La salida para Madrid debía hacerse en el horario previsto, y para ello había que acelerarlo todo.

Se consiguió salir con apenas 4 minutos de retraso.

El vuelo a Madrid fue muy tranquilo, sin apenas formaciones tormentosas.

Conseguíamos volver a entrar en horarios y llegar antes de hora a Madrid.

¿Se acabó el día?

Se acabaron nuestros vuelos pero me apunté a una conferencia que organizaba Iberia en el llamado edificio NEO para escuchar de primera mano las vivencias de una cuatro veces medallista en juegos paralímpicos: Gema Hassen Bey.

Nos contaba como se quedó hemipléjica después de un accidente de coche cuando era niña y como fue superando barreras arquitectónicas a base de voluntad y superación.

Hablaba de valores, motivación y de superación personal.

Gracias al esgrima pudo sentir los juegos paralímpicos y superar en Barcelona 92 a toda una campeona francesa, una de las mejores del cuadro. Y poder superar a cada una de las adversarias a base de fracasos previos y de una mentalización alejada de la crispación y agarrotamiento por un objetivo.
Sabiéndose por parte de sus adversarias la contrincante más fácil de superar, consiguió enfrentarse a ellas con naturalidad y ganas, no de superarlas a ellas, sino a sí misma, lo que le permitió llegar a obtener la primera medalla paralímpica para España (bronce).

 Twitter: @GemaHassenBey

Y participó en 5 olimpiadas paralímpica a más con más éxitos o fracasos pero llegando a obtener 4 medallas.
Medallas, que como dice ella, tiene guardadas y alejadas de la vista de todo visitante, porque lo que más cuenta para ella es haberse superado a sí misma en cada entrenamiento y actividad deportiva, y sobre todo, conseguir motivarse y motivar a los que le rodean con ese carácter y esa alegría que salen a borbotones de su mirada especial.

La presencia de todo un CEO de Iberia en la sala me sorprendió.

Estaba Luís Gallego muy cercano a todo un empleado que sólo ve a sus más altos ejecutivos en la prensa.

El acontecimiento merecía su presencia, sobre todo para apoyar a Gema.

Le concedió personalmente la tarjeta "Singular" de Iberia a Gema.

Gema nos siguió comentando que su reto era el de subir el Kilimanjaro.

Que requería de un esfuerzo titánico, y nos mostró un vídeo de su reciente ascenso a un "dos mil", en una disciplina, que al no ser la suya, tiene que preparar duramente.

El video fue duro y emotivo.

Aquí tenéis un link a su reto:

https://m.youtube.com/watch?v=hbsGn03deds

Buena suerte

Cómo veis.

¿Quién iba a pensar que a las 5 de la mañana iba a poder disfrutar de un día tan variado y enriquecedor?

Depende de nosotros.

Julio 2015

domingo, 30 de agosto de 2015

Cuando llegas mucho antes

Todo retraso es incómodo para pasajeros y operadores aéreos por la posible pérdida de conexiones o de eventos programados por parte de los primeros, y de tener que reasignar tripulaciones y aviones para los vuelos programados inicialmente para esos tripulantes de vuelo.

¿Pero qué pasa cuando se llega mucho antes de hora?

Nos pasó hoy en Tel Aviv,

Embarcamos, se terminó el embarque antes de hora, no había slot y conseguimos despegar a la hora de salida de calzos. Añadamos a todo esto un viento no estándard en el Mediterráneo de cola, y nos podemos encontrar con una llegada de 1 hora antes de la hora prevista.


Foto con 70 kt de viento en cola.

Llegar antes de hora es magnífico para todos, pero tenemos que avisar a destino lo antes posible para que preparen los servicios de rampa, o sencillamente, para que el operador aéreo pueda contar con esa aeronave en caso de algún fallo no previsto.

Foto de Tel Aviv

sábado, 29 de agosto de 2015

Controles para una eternidad

A un tripulante de vuelo se le puede hacer muy cuesta arriba el inicio de su actividad aérea real, si esta se convierte en un auténtico calvario para acceder a su puesto de trabajo, que es el avión.

Algunos aeropuertos no segregan correctamente los filtros entre tripulantes y pasajeros llegando a convertir en una auténtica aventura desesperante cada paso por ese aeropuerto.
Es más, algunos operadores aeroportuarios llegan a comercializar esos accesos y los saturan con pasajeros dispuestos a pagar un extra.
Y es que llegar a un filtro con una cola de 30 personas ajenas a la operación de vuelo necesita de una reflexión profunda.
Pasa en Tel Aviv.
Y lo peor de todo es que puedes entrar en un estado de ansiedad creciente, ya que en lugar de llegar el primero a la puerta de embarque, llegas el último y con la mirada inquisitorial de algunos pasajeros con ganas de salir lo antes posible.
Al final es la tripulación la que asume directamente esa ineficiente gestión aeroportuaria hacia las tripulaciones de vuelo.
Como todos los tripulantes queremos minimizar los efectos de una posible demora aceleramos todas las gestiones, pero esa no debería ser la solución.

Buenos vuelos

sábado, 1 de agosto de 2015

Cultura del respeto

Hace unas semanas tuve que volver a reconstruirme para impartir una clase de formación para unos alumnos indios y en inglés.

"Language barrier" decía aquella persona del control de Londres a un compañero bien duro de "mollera".

De tan lejos y de una cultura tan respetuosa por la formación y por el instructor.

El inglés fue nada en comparación con el respeto y ganas de aprender de estos alumnos.

Un viaje sin desplazamiento, unos nombres difíciles de pronunciar y sin embargo te:

RESPETAN

La segunda sesión con ellos fue absolutamente impresionante.

Aquella paciencia del otro día se convirtió en una coordinación impresionante.

"I m very satisfied"

Menuda experiencia


Una ilusión, una persona

Supongo que para algunos locos, intentar la aventura de sobrevivir en la aviación les parecerá algo sobre humano, algo que pocas personas de su alrededor comparten por el ingente gasto , sacrificio y paciencia que pocas personas pueden permitirse.

Pero es así:

INCOMPRENSIÓN

Es sencillo, pase lo que pase, sueñas con aquel atardecer en aquella oficina con paredes de cristal y te dices...


Absolutamente.... extraordinario.

Algún día lo conseguiré y tendré que pensar en ello de tal manera, que si no lo pensara así... estaría perdido.

¿Valores?

Me imagino grandemente que hablar de valores molestará a muchos.
O se es un cínico, un falso, un raro o ... alguien.
Dedico este post a aquellas personas a las que les cuesta tanto ser ellas por decir y sentir lo que piensan.
A aquellas personas que no cambian porque la circunstancia les pueda venir bien.
Siempre uno mismo, porque sino...

QUE MAS DA.

Se lo pierden.

¿Te persiguen?
¿Dices verdades que molestan?
¿Te piden que dimitas para que esa gente siga ahí?

Pufff ... bien largo.

Seguimos en antena.

Un día me largaré, pero que sea cuando 

Yo QUIERA.

Afortunadamente 

ME siguen QUERIENDO algunos.

Vauvenargues. Seguimos estando ahí .

sábado, 11 de julio de 2015

El tripulante siempre vuelve

El tripulante de vuelo es un viajero que trabaja viajando y vuelve a aquel hotel como si fuera un cliente habitual, que sin darse cuenta, se convierte en ello, por aquella programación tan variable.

Llega por primera vez con la sorpresa del novato, hasta volver tantas veces que la agradable sorpresa se convierte en una agradable tranquilidad y costumbre relajante (ya no toca informarse de cada detalle).



Pero cualquier rincón de este planeta varía con la época del año porque el tiempo, incluso en el Caribe, suele tener cambios radicales. Pasamos por épocas de lluvias, aguaceros, nevadas a la templada primavera y a la caluroso y a veces tranquilo verano, cuando no llegan esas descargas de agua por tormentas de evolución diurna.

Y allí este tripulante de vuelo, volviendo a ese destino en tiempos de sosiego y tranquilidad.

¡Por fin!

Un paseo por aquellas calles, sin abrigos, sin tener que ir "de misión" para salir de aquella habitación, porque ya sabes lo que te espera...

Volverá el crudo invierno, y el tripulante que siempre vuelve no siempre podrá salir de su habitación, por mucho que quiera y fuerza tenga.

Buen paseo.